BERTHE MORISOT, SEMBLANZA DE UNA MUJER IMPRESCINDIBLE.

¡Menuda papeleta la mía esta mañana, tratando de dilucidar, mientras echaba un vistazo a las efemérides, el personaje acerca del que escribir mi post de hoy! Viene repleto de nacimientos de personalidades importantes, tales como Nina Ricci, mujer fascinante, que se merece otro post (así que me la “guardo” en el tintero para otra ocasión) , el nacimiento del pintor francés Jean-Baptiste van Loo, en 1745, o el de otro pintor de relevancia, Henri Fantin-Latour,en 1836.

Florero de Fantin Latour.

 

Quédense para venideras ocasiones, ya que finalmente he decidido solidarizarme con mi sexo y hablar de una mujer fascinante tanto física como intelectualmente, dotada de un fino talento y una intuición que la hizo codearse con los pintores más relevantes en un universo cronológico eminentemente masculino. Además la impronta vivísima que dejó en mí la magnífica muestra que organizó el Thyssen aún sigue vigente en mi retina. Hagamos un poco de historia.

Una fotografía de la bellísima pintora.

 

Berthe Morisot (Bourges, 1841-París, 1895), fue la primera mujer que se unió al movimiento impresionista. Nacida en el seno de una familia de la alta burguesía francesa, fue educada en el gusto por las artes y la música y supo combinar de manera ejemplar la faceta artística con su papel de mujer moderna y activa animadora cultural. Curioso que fuera precisamente su familia quien animó a Berthe y a su hermana Edma a iniciarse en el arte.

Una de las primeras obras de la artista.

 

 

Morisot decidió ser una artista a pesar de su condición de gran dama, de mujer burguesa, urbana e interesada por la moda y la activa vida cultural de la época, no dedicándose de forma aficionada como otras damas de su época sino adoptando una postura muy radical que la vincularía al grupo de artistas impresionistas, la vanguardia del momento.

Autorretrato, se percibe su intuición y su inteligencia, transmitida a través de sus profundos e inquietantes ojos.

Demostró la posibilidades de las mujeres en las artes a fines del siglo XIX. Modelo y amiga de Manet, casada con su hermano Eugène, aliada de los pintores impresionistas -como Degas, Renoir, Monet o Pissarro-, con quienes expuso en  todas sus exposiciones, y admirada por intelectuales de la talla de Mallarmé o Valéry, Morisot jugó un papel destacado y esencial en el desarrollo del impresionismo francés.

Captando un instante aparentemente cotidiano, joven mirándose al espejo.

En 1868 conoció a Édouard Manet y en 1874 se casó con Eugène Manet, su hermano menor. Ella fue la que convenció al maestro de pintar al aire libre y lo atrajo al grupo de pintores que sería posteriormente los impresionistas Manet sin embargo, nunca se consideró como impresionista, ni estuvo de acuerdo con exhibir junto al grupo.

Morisot, junto a Camille Pissarro, fueron los dos únicos pintores que tuvieron cuadros en todas las exposiciones impresionistas originales. Asimismo, Berthe fue la modelo de Manet tanto en diversos e importantes retratos como en su obra de gran formato El Balcón, donde el pintor francés da cuenta de su admiración por la obra de Goya, tratando el mismo tema de su “Majas en el balcón”, obra menos conocida en España pues se encuentra en una colección privada suiza.

Tanto la delicadeza del paisaje, que le enseñó Corot, como la maestría de sus retratos, que aprendió de Manet, o la representación impresionista de jardines, escenas rurales e interiores domésticos, permiten conocer los aspectos más destacados de su obra pictórica. Con una pintura introspectiva, incluso melancólica, de trazos rápidos, que a veces adquieren la ligereza de la acuarela, Morisot nos introduce de lleno en su propia intimidad, en la delicada exploración de la femineidad. La representación del mundo íntimo femenino fue un asunto tan permanente en su obra que el escritor Paul Valéry afirmaba que su pintura podría considerarse «el diario de una mujer expresado a través del color y el dibujo».

Sin excepción, sus cuadros muestran unos temas equivalentes al de sus colegas masculinos. Edgar Degas, también de clase burguesa, pintaba ensayos de ballet, carreras de caballos, desnudos femeninos y a la propia Berthe durante su etapa de formación, además estaba secretamente enamorado de ella…como muchos otros del círculo.

Claude Monet  pintaba los nenúfares de su jardín, a sus hijos, etc. Las mujeres impresionistas pintaban su entorno social bajo el enfoque impresionista. A pesar de esto, la figura de Berthe Morisot, junto a las de otras maestras de la pintura, quedó ensombrecida por el conjunto del movimiento y en especial de los pintores masculinos. una lástima, y un hecho tristemente recurrente a lo largo del devenir de la historia.

Un delicado retazo de intimidad.

La vida de Berthe Morisot se vio ensombrecida por la muerte de Édouard Manet en 1883 , la de su esposo, Eugène Manet, en 1892, y la de su hermana. Educó sola a su hija, Julie Manet, con quien mantuvo siempre lazos muy fuertes. Al morir a los cincuenta y cuatro años, confió su hija a sus amigos, Degas  y Mallarmé.

Berthe Morisot murió en 2 de marzo de 1895 en París y está enterrada en el cementerio de Passy en París.

En la actualidad, sus pinturas pueden alcanzar cifras de más de 4 millones de dólares