MARÍA BLANCHARD, EL ALMA DEL CUBISMO

El domingo disfrutamos en el Museo Reina Sofía de una muestra a todas luces imprescindible: me refiero a la de María Blanchard, que organizan el mismo museo junto a la Fundación Botín, como no podía ser de otra forma, hablando de esta santanderina universal.

Se reivindica de este modo la personalidad y la figura de una artista que marcó profundamente la vanguardia cubista a golpe de esos retazos de su vida y sentimientos, de esos pedazos de su alma que quedaron vívidamente impresos en los lienzos que pintó.

A mi he de decir que la travesía vital de esta pintora, de esta mujer, me marca de un modo especial, me atrae de un modo subyugante, y me conmueve al mismo tiempo, por lo que estas líneas irradiarán esos sentimientos inconscientemente. Creo que cuando la conozcáis un poco os ocurrirá como a mí.

María Blanchard nace el 6 de marzo de 1881 en el seno de una familia de la nueva burguesía santanderina. La familia Gutiérrez-Cueto Blanchard; tenían ya dos hijas cuando nació:  Aurelia, y Carmen; años más tarde nacería su otra hija Ana.

Siempre se movió en un medio muy culto; no en vano su abuelo fue el fundador de La Abeja montañesa y su padre de El Atlántico, prestigioso diario liberal que dirigió durante diez años.

Imagen del periódico que dirigió su padre.

María viene al mundo marcada físicamente como consecuencia de la caída que sufre su madre embarazada al bajarse de un coche de caballos. Esta deformidad  condicionará desde su nacimiento tanto su destino como la devoción por su trabajo.

Su enfermedad, hace que rehuyera obsesivamente su propia imagen, por lo que apenas existen fotografías de la artista.  La pluma de Ramón Gómez de la Serna nos deja su mejor descripción: “Menudita, con su pelo castaño despeinado en flotantes, tenía mirada de niña, mirada susurrante de pájaro con triste alegría”. Algunas de sus palabras  reflejan su propia opinión sobre su físico y su obra.”no tengo talento, lo que hago lo hago sólo con mucho trabajo” o “cambiaría toda mi obra… por un poco de belleza”.

María en imagen de archivo.

El ambiente familiar, culto y refinado, habrá de influir decisivamente en su formación. Su padre le inculca el amor y el conocimiento del arte, cultivando desde su más temprana edad sus dotes para el dibujo y su extraordinaria sensibilidad.

Animada por los suyos emprende decididamente el camino del arte trasladándose en el año 1903 a Madrid donde comienza el desarrollo de su verdadera vocación. Aquí es donde primero notó el zarpazo de una sociedad cerrada, y con él sus sufrimientos.

Al año siguiente muere su padre, por lo que toda la familia decide trasladarse a Madrid, hecho que supuso para ella el necesario espaldarazo que su alma en ese momento estaba pidiendo a gritos.

Estudió en el año 1906 con Fernando Alvarez de Sotomayor y empieza a exponer en Bellas Artes. Dos años más tarde concurre de nuevo, consiguiendo tercera medalla de pintura con la obra Los primeros pasos. Ese año entra en el taller de Manuel Benedito( del cual hay una magnífica fundación en la calle José Ortega y Gasset, altamente recomendable) . La diputación de Santander y el Ayuntamiento de su ciudad natal le conceden unas becas que utilizaría para proseguir sus estudios en París y convertirse en la pintora que todos conocemos.

La muestra se articula en torno a tres momentos, tres etapas que conformaron su recorrido tanto artístico como vital, aquí están:

Entre 1908 y 1913 transcurre la maduración de una identidad pictórica propia donde se aprecia la permeabilidad a las influencias de sus maestros. Es la época de las obras tempranas, los estudios en París y sus primeros contactos con pintores como Anglada Camarasa y Diego Rivera. María absorbe todo este mosaico de experiencias con avidez, y gesta con ellas su propio estilo, lleno de color, dotándolo de una humanidad que será una de sus “marca de fábrica” en toda su trayectoria.

A partir de 1913 y hasta 1919 Blanchard, de regreso en París, entra activamente en el círculo cubista de la mano de Rivera. Plena conocedora de los avances estéticos y formales de la nueva vanguardia, se suma con voz propia a este movimiento.

Desde 1915 fijará su residencia definitiva en París, donde llegará a ser una figura reconocida, partícipe de las discusiones cubistas y amiga íntima de Lipchitz y Juan Gris. Blanchard lograría un perfecto dominio de la expresión cubista sintética, unida a un orden cromático sentimental lleno de plasticidad poética. Los recursos del collage y de la utilización de diversos materiales en su obra, hasta convertirla en una suerte de cubismo matérico, hablan de su preclara mente y lo avanzado de su estética.

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Los años finales de la experiencia cubista serán también los del reconocimiento público, con la participación en exposiciones junto a los otros grandes nombres del cubismo.

Cubismo sintético, collage.

Una última Etapa de Retorno al Orden hasta su fallecimiento en 1932 muestra a una artista progresivamente aislada, marcada por sus dolencias físicas y volcada en una pintura que es expresión de sus propias vivencias, y que muestra fuertes acentos espirituales después de 1927, año en que la muerte de Gris conmueve a la artista.

Os invito a formar parte de la vida de esta mujer tan apasionante, que pintaba con pincelada violenta y llena de color un mundo y una vida que le hubiera gustado que fuera de otra manera.  Me alegro de que el Reina haya tenido esta fantástica iniciativa de rescatar del injustificado olvido a un alma independiente, liberada de un cuerpo que la oprimió físicamente, pero nunca psíquicamente, en ese sentido siempre fué libre, como nos demuestra en una obra rotunda y original.

Y además si visitáis el museo podréis gozar también de la muestra fotográfica del americano Robert Adams, y en breve de una muestra que será un bombazo: “Metonimia” de Cristina Iglesias. ¡Muchos éxitos al Reina Sofía!

CAMBIO DE ACTIVIDAD: ANULADA LA VISITA DOMINICAL A LA CASA MUSEO DAURELLA.

Buenas noches:

Espero no trastornaros mucho, pero me veo obligada a cancelar la visita al espacio de Arte Catalán en Madrid, dado que los domingos cierran. La pospondré para mejor ocasión.

Ofrezco a cambio una interesante visita al universo creativo de María Blanchard en el Reina Sofía.

Espero que la encontréis interesante.

Gracias a todos y un saludo!Invitación María Blanchard