LA RENOVACIÓN DEL PAISAJE A TRAVÉS DE CONSTABLE

El 11 de junio de 1776 venía al mundo en  East  Bergholt , Suffolk , John Constable. Fué un pintor de paisajes que había capturado mi atención, casi de modo simultáneo al modo en que la había atrapado también otro paisajista, este alemán, Caspar David Friedrich, del cual escribí algo no hace mucho tiempo. Ambos forman parte de mi grupo de favoritos.

Suffolk, lugar natal del pintor, cuya capital es Ipswich, es un tranquilo y húmedo condado donde se aúnan mar y monte, y cuya principal fuente de riqueza es el ganado ovino. Un lugar apacible, donde de vez en cuando te sorprenden las tormentas.

Un paisaje de Suffolk.

La época histórica durante la que tuvo  lugar dicho nacimiento era el romanticismo en todo su apogeo, una época confusa  y con un gran cambio social y político en ciernes, derivado este último de los efectos de la Revolución Industrial inglesa y la cada vez más cercana  Revolución Francesa.

Grabado sobre la Revolución Industrial

Constable persiguió algo tan aparentemente sencillo como pintar su entorno a través del paisaje. La reconfortante naturaleza y el saludable ambiente rústico del Suffolk en que nació y vivió durante buena parte de su vida es tema recurrente en muchos de sus cuadros y sus conservados esbozos.

Paisaje campestre.

Era el segundo hijo varón de Golding y Ann Constable. Golding era un rico molinero y un miembro muy relevante en su comunidad. John asistió a algunas clases, aunque básicamente fue autodidacta. La educación de su hermano mayor, dado que tenía cierta deficiencia mental, se centró en seguir los pasos del padre, y al terminar en el colegio comenzó a trabajar en el negocio familiar, del que se haría cargo finalmente el hermano pequeño.

El pintor.

Marcha a Londres en 1795 para trabajar como ayudante topográfico y en 1797 conoce a la familia Fisheren. Uno de ellos, que era obispo, le encarga que pinte la Catedral de Salisbury

” Mi  propósito es pintar sin afectación, sencillamente lo que veo, y como lo veo” decía ya en aquel momento Constable. Es esta una intención infrecuente en el contexto romántico, por lo que se habló de él desde entonces como el menos subversivo de todos esos pintores.

Entre los autores que más le inspiraron durante este primer periodo, están Gainsborough, Joshua Reynolds,  Claudio de Lorena, otra de mis pasiones, y el mismo Rubens,o Ruysdael. En 1802 expone por primera vez en la Real Academia. A partir de entonces expondría con regularidad, progresando con cierta lentitud.

La esclusa.

Se lo considera como uno de los primeros en pintar paisajes al aire libre; decidió empezar a hacerlo en 1810. En 1819 viajó a Venecia y a Roma ciudades en las que conocería los paisajes clasicistas de Lorena y las recreaciones de  Poussin.

Desembarco en Ostia, Lorena.

 

En ese mismo año, fue nombrado miembro asociado de la Real Academia. A partir de esta época frecuentó Hampstead, donde, en los años 1821 y 1822;  hizo una serie de estudios de nubes anotando la hora y la fecha exacta de la realización y, a menudo, incluso el tiempo que hacía.e

Nubes. Tenían para él el atractivo de la captación plástica de eventos atmosféricos fugaces, fluctuantes, que podía condensar como formas vivas.

Lo sorprendente de Constable es que sus imágenes transmiten las sensaciones de las cosas, como la humedad, el calor animal o el jugoso espesor vegetal al representar los rincones con los que se identifica sentimentalmente, y cuya experiencia transforma en pintura.

 

Un ejemplo gráfico.

Se enamoró de Maria Bicknell, una muchacha de la localidad con quien pudo casarse en 1816 tras cinco años de oposición por parte del padre de ella. Tuvieron siete hijos. Fue un matrimonio excepcionalmente feliz, oscurecido sólo por la precaria salud de la mujer. En un intento de mejorarla, acudieron a Brighton  en 1824. Allí Constable estudió los cambios atmosféricos, lo que llamaba “el claroscuro de la naturaleza”, es decir, los grados en los tonos de la luz natural.

Se observa en este detalle la técnica que desarrolló de pequeñas manchas y trazos superpuestos, cuyo efecto centelleante consigue crear un ambiente que condensa las energías de la realidad. Emplea gran variedad de tonos del mismo color, y así consigue una vibración de la atmósfera que será admirada por sus seguidores de la Escuela de Barbizón francesa.

Tanto Delacroix como Gericáult sucumbieron a sus innovadoras enseñanzas.

“No he visto una cosa fea en mi vida” llegó a decir.

El artista, consagrado tardíamente en su propio país, finalmente fue elegido en 1889 miembro de la Academia Real. Sin embargo, ese es el mismo año en el que su esposa Maria murió de tuberculosis, lo que le sumió en una depresión; Constable nunca se recuperaría de esa desgracia. En 1833 comenzó a impartir en la Real Academia unas clases sobre la historia del paisaje que revelarían un profundo conocimiento de la obra de sus predecesores. Murió a la edad de 62 años.

Un artista evocador, dotado de una enorme sensibilidad y que prefiguró, entre otros, el impresionismo. Espero que os haya gustado!