EL TRABAJO DE LOS METALES

Hoy nos aproximaremos a estos singulares creadores. Empecemos:

celta1

Orfebrería celta. Este fragmento de colgante está trabajado muy finamente según la técnica del repujado a la que eran aficionados los celtas. Está decorado con motivos figurativos: un jinete y una mujer con dos calderos tal vez realizando una función ritual. Museo Arqueológico Nacional, Madrid.

El arte celta es al arte bárbaro más rico, pero como sucede con todos los pueblos emigrantes, al principio fue un arte de objetos pequeños, es decir, de bienes que pudieran transportarse fácilmente.

Las obras de arte, que se elaboraban no tanto para honrar a los dioses como para embellecer la vida cotidiana, estaban profusamente decoradas: los celtas fabricaban o compraban magníficos vasos y calderos, adornaban sus cascos y espadas con sítulas (sellos) y, sobre todo, se engalanaban con joyas suntuosas.

celtas2

Casco de Amfreville. De bronce y acero cincelado y esmaltado presenta una decoración geométrica de gran delicadeza. Se trata de un casco de gala, cuya factura revela claramente una influencia neoitálica. Siglo IV a.J.C. Museo de Saint Germain en-Laye. Francia.

Sus orfebres dominaban todas las técnicas del trabajo de los metales: grabar, repujar, incrustar, perforar y recubrir el bronce y el hierro con finas láminas de oro.

celtas5

Torque de Fenouillet. Este collar hace honor a su nombre de torque (del latín torquere, torcer), ya que representa una cuerdecilla con hebras retorcidas. Aunque los torques se hayan encontrado principalmente en tumbas de mujeres, también se trataba de un adorno masculino. Siglos III-I aJ.C. Museo Saint-Raymond, Toulouse.

Los motivos preferidos por los orfebres son de influencias diversas: lineas curvas entrelazadas, espirales y esvásticas indoeuropeas, curvas del yin y del yang heredadas de China, palmetas y grecas mediterráneas, animales y plantas estilizados y dragones afrontados.

celtas3

Brazalete de oro. Es una de las obras maestras de la orfebrería celta. Está formado por ramos de flores enrollados en circulo. La impresión de exhuberancia vegetal que desprende resume la doble inspiración del arte celta: la naturaleza y la fantasía. Siglos III-II a.J.C. Museo Saint-Raymond, Toulouse.

Los diseños eran al principio simétricos, pero en los siglos IV y III a.J.C, el estilo “libre” rompió con esa tradición. También al principio los celtas no osaban representar la figura humana, pero en los siglos III y II utilizaron magistralmente dicho tema, bien de modo realista o estilizándolo al máximo con el fin de encajarlo en la superficie que pretendían decorar.

celtas4

Orfebrería celta. Los celtas, que eran seminómadas, eran muy aficionados a los objetos de orfebrería que pudieran servir al mismo tiempo para una función de gala y que fueran fácilmente transportables en sus desplazamientos. Museo Arqueológico Nacional, Madrid.

Hay auténticas joyas de este arte en el Museo Arqueológico Nacional.

¡Confío en que os haya resultado interesante!