PRIMERA ACTIVIDAD DEL TERCER TRIMESTRE: HIPERREALISMO EN EL THYSSEN

Os deseo a todos unas vacaciones de Semana Santa tranquilas y sosegadas, y que os sirvan para recargar pilas para el tercer trimestre.

Aquí os dejo la reseña de la primera cita que tendremos al volver, imprescindible visitarla, y si es con Arte al Instante mejor!

Feliz descanso a todos!Invitación hiperrealismo

CUANDO LA JOYERÍA ES UN ARTE HABLAMOS DE CARTIER

Hoy quiero compartir con todos vosotros las sensaciones despertadas durante mis dos visitas a la impactante exposición que ha montado el Museo Thyssen sobre el Arte, con mayúsculas de Cartier, y el cambio de estilo que estas pequeñas obras de arte experimentaron en manos de esta saga familiar de maestros en pedrería.

La muestra es resultado del esfuerzo que han realizado los Cartier, recomprando algunas de sus obras maestras, bien a particulares o en subastas, para elaborar esa colección histórica que pasará a la posteridad para el disfrute de las venideras generaciones. Ha sido expuesta ya en los museos más prestigiosos del mundo, y seguirá en este recorrido itinerante por el ancho mundo para ser “degustada” como merece.

Cartier “nació” al mundo creativo de la alta joyería mientras trabajaba para otro joyero, Adolphe Picard.  De ahí se traslada al Boulevard dels Italiens, ya con su hijo Alfred, y al 13 Rue de la Paix, donde está la Casa Madre de la compañía, ya con los hijos de Alfred, Louis, incorporado a la Casa en 1910, y Pierre y Jacques, que lo hicieron un año más tarde.

Retrato de Alfred Cartier y sus hijos La familia al completo: Alfred y sus tres hijos: Louis, Pierre y Jacques.

Eran otros tiempos, a mediados del siglo XIX, cuando los trabajos en joyería se realizaban en guarnición de plata y oro, y se seguía el estilo de la época de Luis XV. Los motivos decorativos eran los clásicos del “estilo guirnalda”; y eran contemplados, fundamentalmente en las tiaras, esas insignias del poder real, pieza que todas querían poseer.

 13 Rue de la Paix.

Dichas tiaras pertenecían a tres estilos: el tradicional, de motivo guirnalda, que se sujetaba mediante el moño alto que las mujeres llevaban en aquel momento. Este tipo de tiara se solía llevar acompañada de los “devant de corsage”, broches que se sostenían en el corsé externo por medio de alfileres.

 

Devant de corsage estilo guirnalda.

El estilo kokoshnik, que en ruso significa “cresta de gallo”,que recibió en su factura la influencia rusa, y la llamada “bandeau”, más moderna, cuando las mujeres llevaban ya el cabello suelto y que se colocaban como las diademas , más sobre la frente.

Tiara Rinceaux Tiara estilo guirnalda, ideal en la Belle Epoque.

 Tiara kokoshnik en acero negro bruñido, una de las más curiosas e innovadoras de la muestra.

Las últimas ya mostraron la innovación de Cartier de ir montadas sobre platino. La guarnición se oxidaba, y se ponía fea de aspecto, así pues se empezó a utilizar el platino, más airoso, maleable y fácil de mantener. En ese momento ya se había realizado el hallazgo de los diamantes en Sudáfrica  eran abundantes y asequibles de conseguir en aquel momento, así pues las tiaras los contienen abundantemente.

Bandeau

Tiara bandeau, cerrada por detrás, típica de los años 30, con la liberación de la mujer.

Sobre platino también irán montadas las joyas en las que empieza a utilizar los motivos “Deco” descubiertos en la Exposición Universal de motivos decorativos e industriales que se celebró en París en 1925. Se deshecha el estilo guirnalda, y se empiezan a usar las piedras baguette, de forma estilizada y alargada, ideales para las piezas que Cartier comenzó a idear, tanto en pitilleras como en las “vanity cases” diseñadas para contener el maquillaje femenino.

Reloj broche Reloj-broche de “motivo pantera” con ónix.

Pitillera Pitillera Decó con lapislázuli y turquesas.

Se produce el acontecimiento decisivo para Cartier de esa época:  el descubrimiento en 1905 de los Ballets rusos de Diaghilev, con el vestuario lleno de yuxtaposiciones de piedras azules y verdes, que él aprovechó para idear en sus montajes de turquesas y aguamarinas con jade, (en momentos de carestía de piedras preciosas se utilizaban las denominadas “piedras lindas”, como estas); sustituidas cuando la ocasión era propicia por zafiros y esmeraldas.

 Vanity case con motivo pantera.

También de ese período es el hallazgo del ónix, con el que realiza uno de sus motivos decorativos más característicos e inconfundibles: la “piel de pantera”

En cuanto a sus influencias orientales  comprobamos la enorme fascinación que le producen estas culturas: la egipcia, que cobra especial relevancia con el descubrimiento por Howard Carter en 1922 de la tumba de Tutankamon. El hecho hizo que recopilase libros de artes suntuarias del lugar( atesoró toda una Biblioteca)y que comprase compulsivamente material arqueológico. Hallamos pues tanto piezas inspiradas en el estudio de estos libros, o las más exclusivas joyas realizadas con material originario de allí.

Broche escarabajo Broche escarabajo.

Jacques viajó a india, donde fué testigo del respeto de los marajás hacia todo lo que tuviese que ver con la joyería Cartier. Comenzaron a proporcionarle todo tipo de piedras preciosas, para que les hiciera a medida montajes en platino con las mismas. La riqueza cromática de estas, y el trabajo con las técnicas lapidarias del lugar dio paso a las joyas “tutti frutti” , de una belleza sublime. Sientes ganas de quedarte pegada a la vitrina donde se hallan expuestas.

Collar tutti frutti encargado por Daisy Fellowes, miembro activo de la Coffe Society, creadora de “Harpers Bazaar”

En cuanto a la influencia china también es patente en varias piezas donde se utilizó el jade, piedra muy extendida allí. Hay gran número de piezas de esa influencia en la muestra, que pertenecieron a Bárbara Hutton, esposa de Cary Grant.

Vanity Case China.

Surge con fuerza la Coffe society, es decir, maridajes entre miembros arruinados de la aristocracia europea y millonarios americanos,; de esa unión surge una nueva clase culta, de sensibilidad estética y con olfato para los negocios. Miembros relevantes la duquesa de Kent, que participa en el diseño de varias joyas que encargó, Daisy Fellowes, futura creadora de la revista Harpers Bazaar o Mona Von Bismark entre ellas.

Broche Flamenco Flamenco de la duquesa de Kent

Pantera sobre zafiro de Cachemira de 153 quilates.

Alfonso XIII fué cliente de Cartier. Rey europeísta de talante abierto encargó una tiara para Victoria Eugenia que se halla expuesta en la muestra, donada para la ocasión por la Reina Doña Sofía.

Tiara de Victoria Eugenia. Es de estilo guirnalda.

También Rainiero de Mónaco encargó el ajuar a Cartier: consistió en el anillo de compromiso( pocas veces he visto algo igual), un brazalete de platino y brillantes con un collar, tres broches de rubíes y diamantes.

 Hoy conmemoramos el nacimiento de Grace Kelly.¡ Mirad qué maravilla!

Otra celebrity que no fué inmune fué Liz Taylor. Tuvo la suerte de que le regalaran este maravilloso collar de rubíes y diamantes.

Liz Taylor luciendo el collar.

La menos discreta María Félix aunó su pasión por las joyas y los reptiles en varios encargos que hizo a Cartier. De entre ellos podemos ver un collar y unos pendientes de clip de serpiente, y otros pendientes con pulsera de cocodrilo. Más espectacular que ponible, en mi opinión.

Imagen superior: collar de serpiente, imagen inferior collar de cocodrilo.

Otras mujeres como Cocó Chanel, o Elsa Schiapparelli no fueron indiferentes tampoco.

Como relojero también se contempla una bella y cuidada selección de relojes, incluido el Santos, diseñado por Louis para su amigo brasileño, el piloto Santos Dumond. Al ser piloto le era incómodo un reloj de bolsillo; así pues Cartier le diseña el primer reloj de pulsera masculino( el primero femenino lo diseñó Pattek Philippe)

Reloj de pulsera Santos Reloj de pulsera Santos

Junto a él vemos los relojes misteriosos, cuyo orígen se halla en el ilusionista Houdin. El secreto es que la aguja parece flotar misteriosamente en la esfera, que se ve transparente, sin verse ni de cerca las conexiones con mecanismo alguno. Son maravillosos.

Reloj misterioso estilo pórtico. Las agujas parecen levitar.

Jean Toussaint, diseñadora de la firma, fué nombrada directora. Reintroduce elementos de la flora y fauna, el oro amarillo, y el efecto tridimensional en la joya. Mujer con gran estilo estético, y observadora tenaz, creó diseños exclusivos bellísimos. Veamos alguna muestra.

Collar de fronda de amatistas y oro amarillo.

 Curiosa mezcla entre oro y espacio.¿ Podrá caminar este artilugio espacial?

Un sobresaliente en una muestra a la que no falta detalle. Todo montado sobre negro, el color del lujo y de lo exclusivo, y una ocasión única para sentirse rey o reina por un día…rodeados por joyas. Os recomiendo visitarla. ¡¡Yo cada vez que voy me quedo sin palabras!!

UNA TARDE EN LA PARADISÍACA POLINESIA DE LA MANO DE GAUGUIN “EL SALVAJE”

Aún con el recuerdo en la mente de la maravillosa proximidad que tuvimos la fortuna de sentir con Gauguin y sus nuevos lenguajes creativos, me siento a escribir esta entrada, que espero que sea del agrado de los que me leéis. Cuando estudiaba en la universidad a Gauguin y al círculo del impresionismo siempre me pareció una figura antipática, de un modo instintivo, así que aparqué deliberadamente toda intención de profundizar en su figura. Años después, y gracias a la maravillosa oportunidad brindada por el Thyssen en su veinte aniversario me doy perfecta cuenta de cuán equivocada estuve. De sabios es rectificar, y lo hago de un modo público. La vida de Gauguín( París 1948- Islas Marquesas, 1903) estuvo plena de acción, se podría decir que la mitad de su existencia transcurrió a bordo de algún barco recorriendo y explorando el ancho mundo. Según comentaba varias veces por sus venas corría sangre peruana, ya que alardeaba de tener un antepasado que fué el último virrey del Perú. Sus primeros nueve años de infancia transcurrieron en Río de Janeiro, donde se sintió un niño libre que hablaba español y corría por aquellos frondosos bosques. Esto marcará su trayectoria plena de viajes o como marino mercante o como oficial de la armada…y marcó el espíritu libre que le acompañó de por vida. Pero lo fundamental que acaeció en su vida fué el conocimiento de los artistas románticos en la magnífica colección que tenía su tutor, Ricardo Arosa. Allí “intimó” con el Delacroix seducido por Argel, y cuyo  cuadro nos saluda desde la primera sala a modo de introducción. Es toda una invitación al viaje, ¿no os parece? Su fascinación por esas tierras propiciaron su vuelta al primitivismo, a través de lo exótico, lo misterioso, esa civilización libre de ataduras que se le brindó generosa cuando, tras decirle a su mujer , Mette: “me voy a Panamá a vivir como un salvaje” puso rumbo a esas tierras. La imagen que aquí observamos está realizada a través de una de las ensoñaciones pictóricas del autor, que liberó su imaginación en el proceso creativo. La muchacha sentada con vestimenta rosa pertenecía a la misión católica que había acudido allí a evangelizarlos. ¿Percibís las enormes superficies de color, y el empleo “caprichoso” de éste? En “Mujeres tahitianas” (sobre estas líneas) se observa la fascinación que sintió por este tipo de mujeres, a las que representa de un modo hercúleo y algo achatadas. En el pareo de la de la izquierda se observan reminiscencias de la pintura japonesa, que le redescubrió Van Gogh durante su breve convivencia juntos en Arles. Desde un primer momento sentó las bases de la renovación pictórica  que tanta huella dejaría en su contemporáneos a los que nos referiremos en el diálogo que mantienen en la sala tercera de la muestra. Sería una técnica a partir de grandes superficies de color planas, sin gradación tonal, y una utilización arbitraria del color. Esto impactó de un modo radical en la corriente fauvista apadrinada por Matisse,cuya presencia en la muestra es de gran importancia. El paraíso tahitiano que veremos a continuación es, fundamentalmente un gran homenaje del pintor a la vida auténtica, pura, libre de encorsetamientos y condicionantes morales que impregnaba la vida de los habitantes de aquellas islas del pacífico. Fundamentalmente quiso perpetuar la cultura maori  en vías de desaparición. Muerte. Paisaje con pavos reales Matamua Nos impregnan estas pinturas de fragancias exóticas, recreando paisajes edénicos. A ello contribuyen poderosamente la explosión de colores en grandes masas cromáticas. En “Matamoe” nos habla de la muerte paradójicamente, íntima y misteriosamente ligada a lo salvaje de los trópicos; mientras que en “Matamua” aparece el simbolismo mítico y ancestral del “tiki”( ídolo religioso de forma humana) representando e Hina, la divinidad maori femenina que representa el mundo del misterio y de la noche. La composición se desdobla con el árbol que funciona a modo de bisagra, que desdobla la rotunda escena en la parte derecha, donde una de las mujeres sentadas toca la flauta, y la parte izquierda, en la que aparecen otras figuras realizando un baile ritual en torno a la diosa. Trilogía de los tres tikis o divinidades maoríes: Ku( dios masculino) Hina( esposa de Ku) y el hijo de ambos. ¿No traen a la mente enseguida las figuras de los moais  en la Isla de Pascua? En la tercera salas somos testigos de excepción del diálogo establecido entre Gauguin y los que siguieron su estela de ruptura y reencuentro con la jungla, lo misterioso y lo salvaje. Aventuremos lo que pueden estar diciéndose entre sí:

 

 

 

 

 

Henry Rousseau:” Gorila atacando a un indio

” “Gracias te doy, Gauguin, por abrirnos las puertas a tus coetáneos al maravilloso universo de la jungla, del mundo perdido a los ojos de la civilización humana. Mi lenguaje pictórico difiere del tuyo, ya que mi estética “naif” hace que delimite los contornos, de una manera deliberadamente ingenua. Creo que esa es la manera en la que me puedo expresar más libremente” Franz Marc “El sueño” “Imbuidos de tus enseñanzas en ese momento, oh salvaje Gauguin, mi amigo Kandinsky y yo fundamos “Der blaue reiter” fusionando mi pasión por los caballos y la de él por el color azul. Escapamos del mundo turbulento en que vivimos escapando con nuestra imaginación a un mundo arcádico, en el que hombre y animales convivirán en perfecta armonía. Lo hacemos dentro de nuestra particular teoría cromática, donde lo azul simboliza lo masculino y equilibrado, lo amarillo la locura y pasión de lo femenino, el rojo la fuerza, y el verde el equilibrio” “Selva tropical” Emil Nolde: “Enseguida me sentí impelido a salir en pos de tus pasos, Gauguin, tan pronto tuve noticias de tu libertad compositiva, y tu huida hacia naturalezas salvajes, en estado puro. Liberé la composición, introduciendo grandes extensiones de color y utilizando pequeñas manchas rojas, en forma de loros, para causar más impacto en el espectador. Todo dentro de un estilo anticlasicista y lleno de fuerza” Metzinger, “Bañistas” “Yo realicé mi particular versión del primitivismo dentro de una técnica divisionista. Sabedor de que tú, Gauguin estabas también fuertemente influido por el mundo de la vidriera medieval, quise acentuar el colorido, para que mis bañistas se asemejaran a una vidriera en movimiento. Dentro de una ensoñación que no tenía nada de académica” ¿No os imagináis el diálogo que establecen entre sí, y que bien podría ser el que he reproducido al hablar de ellos ? Etnográficamente hablando Gauguin siempre quiso vivir como ellos, pero siempre mostrando la diferencia entre las dos culturas, sin tener intención alguna de imitarles, sino de aprender, enriqueciéndose, de las diferencias palpables entre una y otra raza y cultura. Muchacha con abanico Maravilloso en esta línea el exótico retrato de esta joven nativa, ataviada con túnica blanca y exótico abanico, sentada en una silla colonial, posando para él con regocijo. La pintura de Gauguin se convirtió en un nuevo canon  una nueva forma de vivir para los expresionistas alemanes de la talla de Kirschner, que traslada a las mujeres desnudas a sus claustrofóbicos espacios( no hay que olvidar lo atormentado que estaba tras haber participado en un conflicto bélico) , Heckel, o Nolde, que se recreó en la fisonomía de los habitantes de los mares del sur, casi con precisión antropológica, todo un prodigio su estudio de las narices, pómulos, y rasgos anatómicos. Dos desnudos, Kirschner Papuan head, Nolde Otros pintores se lanzaron sin ambages a viajar a lugares exóticos, en lo que han llamado “La luna del sur” Resaltar las figuras de 1) Kandinsky, fascinado por el viaje que realizó a Argel en 1905( ¡qué teclas más diversas tocó de modo infatigable el autor ruso!) de cuya obra dejo plasmada una obra: Improvisación 6 (Africano) Kandinsky: Improvisación 6 Destaca en ella lo vibrante de un colorido fruto del influjo de la luz y el color, que quiso plasmar de un modo vibrante. 2) Matisse: “Flores y cerámica” En él el artista rinde su particular homenaje a Gauguin en la utilización de una superficie grande de azul lapislázuli en un bellísimo florero inserto en una composición como de collage. 3) Delaunay emprende un viaje etno-folclórico por la Península Ibérica y pinta su ” La portuguesa” dentro de su técnica cubista/ órfica donde introduce el concepto de sinfonía en su pintura, casi caleidoscópica. En la última sala, como colofón encontramos las obras peculiares que Matisse realizó desde la Polinesia francesa con sus  papiers découpés (papeles recortados), reverenciados como la culminación de su carrera y de su principio rector  “orden y belleza, lujo, calma y voluptuosidad” coincidió con el cineasta expresionista Murnau, que estaba realizando su película “Tabú” acerca de las costumbres nativas, y que se puede ver proyectada en una de las paredes de la sala. El esquimal Matisse: “El esquimal” Fotograma de “Tabú” Un público entregado, hizo que valorara más, si cabe, mi trabajo, que a la vez es mi vocación. También contribuyó el espectacular montaje  de la muestra por parte del Museo, auténtico maestro en estas lides. Espero haber aportado algo con la entrada. ¡Feliz sábado!

VISITA EN PRIMICIA A HOPPER EL DÍA DE SU INAUGURACIÓN. UN ENORME PRIVILEGIO

Cuando te hablan de Hopper en seguida te vienen a la cabeza sus obras impregnadas de la realidad norteamericana, una realidad que el supo captar como pocos en su faceta de cronista de su tierra.

Así pues no he dejado pasar la oportunidad que se me brindaba de acudir hoy al preestreno de su debut madrileño. El artista tiene la virtud de despertar simpatías a la primera.

Su autorretrato, viva imagen del personaje que fue y que se convirtió en el más grande de los pintores americanos del siglo XX. Su mirada es inteligente, y parece escudriñarnos.”¿Habrán captado el mensaje?” parece decir.

Hopper refleja como nadie esa curiosa ambivalencia entre lo que conocemos como el sueño americano, impregnado de esa modernidad rabiosa en ferrocarriles, máquinas de escribir de las oficinas, la vida en los bares; y la soledad, inseguridad y vacío que viven esos lugares retratados, esa personas que, cuando aparecen lo hacen encerradas en sus propios universos interiores, sin relación ninguna con lo que las rodea.

Pareja en un interior. La incomunicación entre ellos es palpable.El lee el periódico. Ella toca pensativa una tecla del piano.

Hagamos historia: Hopper nació en Nyack, una pequeña localidad a orillas del río Hudson, en 1882, en plena eclosión europea del impresionismo de Degas, Toulouse Lautrec y sus coetáneos.

Su familia era culta y burguesa, lo cual abrió pronto las puertas al joven a ingresar en la Escuela de Arte New York School of Art. Nunca encontró resistencia familiar a llevar esa vida.

En la New York School aprendería los fundamentos de lo que serían para siempre las notas predominantes de su estilo artístico. Sobre todo su pintura es limpia, nítida y ordenada espacialmente. Pese a que parte de su producción artística se da paralelamente al desarrollo de la abstracción americana de Pollock y Rothko, el jamás abandonó la figuración en sus obras.

Una ventana abierta a la incomunicación.

Hay en la exposición obras de los que fueron sus maestros. En este caso he de decir que la obra de Hopper adelanta la de estos con creces.

Su primer trabajo fué de ilustrador publicitario en la C. Phillips & Company. en la muestra se pueden contemplar portadas de esas publicaciones que constituyeron uno de sus primeros trabajos. Al no verse lleno del todo con este trabajo, y debido a su inquietud cultural, hace su primer viaje a Europa.

Así pues visita París, donde se declara seguidor de Courbet, Manet, Sisley, Toulouse Lautrec y sobre todo Edgar Degas, que le marcará en esa primera etapa. De él es la influencia en su captación de interiores.

¿Una curiosidad? Jamás se sintió interpelado por fauvismo, o cubismo. Llegó a preguntar una vez en París: “Picasso, ¿quien es ese?”

Viaja a España en 1910, y se siente impresionado por la pintura de Goya.

En 1924 se casó con una alumna suya: Josephine Nivison. Se diría que eran antagónicos. Edward Hopper era un hombre alto, muy callado, de largos silencios, reflexivo, culto. Jo era habladora, ingeniosa, aparentemente ingenua a veces, muy cuidadosa de su apariencia. Fué la única mujer que posó como modelo para Hopper.

Uno de esos retratos de Jo.

Ella,también pintora, renuncio a su carrera por el.

Como curiosidad cuando la pintaba como prostituta o en escenas de alto nivel erótico ella le obligaba a poner en los cuadros “A mi mujer, Jo”, para descartar cualquier sospecha de infidelidad o trato con ese otro tipo de mujer.

Mucha y muy fuerte ha sido la influencia de Hopper en el cine. ¿Quien no recuerda la película Psicosis? Hitchckoock se inspiró en una de sus solitarias casas para emplazar en ella su film. Al contemplar el cuadro te invade el desasosiego.

La Casa, cerca de las vías del tren. La american way of life presente en todas sus obras, que siempre rinden un tributo a la modernidad.

Una de las vocaciones frustradas de Hopper fué la de armador de barcos. Es por ello que tiene gran número de obras en las que aparecen las embarcaciones que siempre soñó con diseñar.

¿Qué es lo que hace Hopper tan especial?. Yo lo resumiría en una cuantas frases: 1.Su producción artística es un continuo himno al silencio, valga la paradoja. 2. La metáfora de la soledad dentro esos escenarios vacíos.3. El enigma de sus cuadros. 4.Lo fantasmagórico y lo oculto de cada una de sus composiciones. 5.Esa cuidada y geométrica composición, deudora quizá de Cezanne, o influenciada por el Decó.

En definitiva ese algo intangible, misterioso, que hace de él uno de los más grandes del siglo XX. .

Eso y el montaje de una de sus obras al natural, con una bellísima modelo de carne y hueso. Un rotundo diez al Museo Thyssen, por ponernos la miel en los labios con esa elegancia.

Arriba el montaje espectacular del estreno de hoy. Debajo la obra en la que se ha basado el Museo. Precioso montaje, ¿Verdad?

El viernes 22 iré a visitarla, y a enseñarla. ¿Os venís?